Brindo atención de psicoterapia online personalizada desde cualquier lugar del mundo en español, alemán o inglés.

Nos prometieron coches voladores y nos dieron Twitter

Peter Thiel

¿Qué es conexión real? y ¿En cuanto los medios de comunicación actuales contribuyen a esta conexión? Redes sociales y diversas aplicaciones nos unen a través del Smartphone u otros medios, pero aunque incremento el uso de estas aplicaciones, decremento nuestro sentido de conexión humana (Jung-Hyun, 2021).

¿Cómo estamos conectados?

conectados

Cuando viaje a Ecuador por primera vez en 2008, ya existieron algunas redes sociales, sin embargo, pocas personas sabían de las video llamadas por Skype. Entonces para ponerme en contacto con mis padres en Alemania, normalmente acordamos un día y una hora para yo llamarles desde una cabina, que facilitaba llamadas internacionales a menor precio. Fue el tiempo justo antes del Blackberry y no era común que chicos de 18 años andaban con su laptop debajo del brazo.

Durante los últimos 13 años que transcurrieron, las cosas cambiaron tremendamente y hay ventajas en eso, pero paradójicamente escuchamos también sobre la “epidemia de la soledad”.  Pues, a pesar de tener más facilidades para estar en contacto, más personas que nunca declaran sentirse [email protected] en su vida diaria (Jung-Hyun, 2021). Es como que las propuestas de comunicación actual, aunque muy demandadas y utilizadas, dan una respuesta ante nuestra necesidad, pero no la satisfacen. Como una droga, que nos calma, pero no da solución ante lo que nos genera ansiedad en un principio.   

Comunicación mediada por la tecnología

Computer Mediated Comunication (CMC) incluye todo tipo de redes sociales, tanto como aplicaciones de mensajes en línea y videollamadas (Jung-Hyun, 2021) las cuales tienen la intención de facilitar nuestra comunicación diaria, al conectarnos a bajo costo, con personas en cualquier lugar del mundo y a cualquier hora. (A continuación, hablare por facilidad de los CMC refiriéndome a estos medios). Nos dan visibilidad, como nunca antes nos fue posible; en la actualidad podemos crear nuestro propio canal de… cocina, autoayuda, documentación o transmisión de información, como antes solo fue permitido a personas selectas y celebres, elegidos por los canales de televisión. Así jugamos a estrellas de la farándula o nos convertimos en ellos, solo por compartir contenido en redes sociales.    

Siempre conectados, ¿No es lo que queríamos?

¿Cómo es que seguimos sintiéndonos solos al mismo tiempo?

Aunque me considero un usuario constante de CMC, aún disfruto mucho más al salir a tomar un café con una amiga y conversar por horas, en vez de estar mensajeando durante todo el día. La “conexión” es muy distinta. Pero justamente estos momentos se han reducido… ¿por la pandemia? Sí, pero en gran parte también porque, reemplazamos momentos reales por experiencias virtuales, que nos condicionan con likes y corazones (Muñoz, 2010). Y aun siendo conscientes, continuamos igual, es como una adicción.

El celular es una zona de confort y así más un espacio para DESCONECTARME. Por ejemplo, después de un día largo de trabajo o cuando estoy en una situación de aparente soledad, como en la fila del banco o la sala de espera del médico. ¿Se dieron cuenta de lo difícil que es, estar sin teléfono en estos momentos públicos? Ya es una reacción automática de encerrarnos en el mundo virtual, porque todo lo demás sería una tortura. Algunas personas me han dicho que, se sienten incompletos, inseguros y sin saber qué hacer con ellos mismos, al momento de no estar con el teléfono. Este artefacto se ha convertido en nuestra burbuja segura en cualquier situación y así pasa que automáticamente acudimos al teléfono, a chequear los mensajes y revisar los estados, cuando estamos sentados en el metro, esperando a alguien en un café e incluso en reuniones con otras personas presentes.

¿Porque CMC no equiparan una conexión real?

Existen algunas hipótesis, que seguramente no son nuevos para ustedes: 

  • El clásico: En Redes sociales no se habla de lo real, sino de lo bonito. Todo el mundo sabe que las redes no son un lugar para ser auténtico, ni vulnerable. La mayoría de contenido compartido en las redes son caritas felices y los posts se convierten en una competencia de quién vive mejor. Sin la distancia necesaria, llegamos a pensar que, todo en la vida de los demás es maravilloso, mientras en nuestra propia vida hay muchos problemas, de las cuales tampoco hablamos, porque nadie lo hace (Blachnio & Aneta, 2018). Se promueve esa idea de siempre ser positivo, sobre lo que escribí otro artículo aquí.
  • Se subestima el contacto físico: Un abrazo, una mano sobre el hombro y los gestos reales que salen espontáneamente durante una conversación y que no se pueden captar con emojis ni stikers.
  • En redes sociales, muchas veces participamos, pero no se produce un proceso de intercambio natural. Nos enfrentamos a un montón de información y contenido [email protected] y aunque estamos en contacto, con nuestro celular en la mano estamos [email protected] y tenemos que liderar con los resultados y todo lo que vemos [email protected]
  • La expectativa de respuestas inmediatas: Hay personas que se resienten cuando no respondo un mensaje de Whats App o Messenger dentro de cierto tiempo. Actualmente, por cortesía común, debemos estar disponibles y pendientes de nuestros mensajes siempre y para todos. De hecho, tengo amigos que se sienten mal y culpables cuando no responden mensajes a tiempo, porque ya ni ellos ni otros respetan su tiempo. ¿Cuántos de ustedes ya se disculparon alguna vez por no responder rápido… y no se trató de vida o muerte?  
  • Y obviamente, perdemos la oportunidad de muchos contactos en la vida real, porque estamos siempre pendiente de los mensajes electrónicos (que no debemos responder muy tarde) y así estar en el teléfono mientras mi esposo está sentado frente mío en la mesa, ya no es una falta de respeto.

Estamos sobre-conectados y siempre disponibles

Con los CMC aumento la cantidad de contactos, pero sufrió mucho la calidad de los encuentros, porque nos limitamos a mensajes cortos y por lo general con el fin de obtener algo para nosotros (Blachnio & Aneta, 2018). Los CMC se convierten en la comida rápida de la comunicación humana. Instagram hace para la autoestima, lo que McDonald’s da a nuestro estómago: rápido alivio con efectos secundarios perjudiciales, en caso de consumo excesivo a largo plazo.  A través de los CMC nos centramos más en lo que queremos obtener de la conexión para nosotros y nos olvidamos del proceso de intercambio en sí. En la mayoría de los casos, a través de los CMC, me comunico para obtener algo y espero una respuesta rápida, en lo posible inmediata. Así convierto a mi interlocutor en un medio, en vez de que sea el fin. Un medio porque me tiene que servir para obtener algo (un like, un corazón, una solución). Si fuera mi fin, pues, me comunico con él/ella por él/ella, para cuidar la relación, para estar juntos, construir juntos nuevas ideas y generar un intercambio mutuo. Lo que nutre la calidad de la comunicación es el hecho que la valoramos y que valoramos al/la [email protected] con quien buscamos conexión, quien nos da su tiempo, porque requiere que invertimos tiempo e interés para construir algo (Gergen, 2006).

Cómo protegernos de la soledad en conexión: Higiene digital es higiene mental

Para no caer en un espiral de desconexión total de la realidad tengo algunas reglas de oro:

  • Yo soy dueña de mi teléfono, no al revés: Mientras no me llaman, tampoco no necesito revisar el celular. Mensajes y correos pueden ser respondidos durante tres horarios fijos en el día.
  • Apago mi celular en la noche y cuando lo prendo en la mañana es para escuchar música y acompañar la rutina de la mañana. Revisar mensajes o redes sociales no puede ser la actividad inicial del día.
  • Se minimalista y haz minga: Reviso constantemente qué contenido estoy consumiendo. Hay muchos aportes valiosos que podemos aprovechar. Un artículo interesante que leo mientras estoy en el bus, puedo compartir luego con un amigo como tema de conversación, por ejemplo. Pero, así como estoy pendiente de los alimentos que consumo, también debo filtrar el contenido que me llega. ¿Qué aporta a mi vida? ¿Cómo aporta a la vida de otros? ¿Es algo que motiva, educa o inspira? ¿Se basa en fuentes confiables?
  • Los iconos de aplicaciones como Instagram, Facebook o Pinterest están en mi celular en una parte que no tengo siempre a la vista y las reviso solo una vez al día durante un tiempo determinado o con una intención previa, no para matar tiempo.

En conclusión, no uso redes o mensajes para evitar el aburrimiento o sentirme segura en situaciones incómodas sino, siempre con el afán de facilitar conexiones reales o de informarme sobre algo específico. Y así quiero contribuir a la comunicación actual también, pues si llegaste a leer este artículo, es porque lo encontraste en alguna red social. Que sea una contribución a tu vida y te invite a la reflexión. Las redes no son malas, pero depende de cada uno como las incluye en su vida.

Para finalizar, algunas propuestas de conexión real.

Cómo estar conectados de verdad

  • El dialogo con la única finalidad de dialogar. Tener momentos con otros para hablar sobre lo que está en su mente y lo que está en tu mente, para escucharse y así crear espacios de intercambio en tiempo real. Dialogar y Construir, sin interpretaciones y sin consejos no pedidos.
  • Poner límites: Aunque suena contradictorio, pero es importante que apartamos tiempo especial para estar con los demás y para nosotros también. La tendencia actual de estar con todos en todo momento abruma más de lo que aporta a construir relaciones de calidad.
  • Practicar empatía: Aunque no es mi obligación, pero hago el esfuerzo de imaginarme que debe estar sintiendo el otro en su situación… no es pensar que haría yo en su situación y dar consejos, sino ponerme en su lugar para entender que debe estar sintiendo él/ella (Goleman, 2006).
  • Mirar al otro con benevolencia y generosidad en vez de hacer interpretaciones o análisis negativas (no todo lo que hacen “mal” lo hacen con mala intención), siempre vale la pena acercarse y aclarar dudas antes de juzgar las acciones de otros.
  • Y viceversa, me reúno en lo posible con personas que son [email protected] conmigo, hacen el esfuerzo por ser empá[email protected] y respetan mis límites (autocuidado ;))
  • Llegar a sentirse có[email protected] con la soledad: Estar [email protected] para leer, escribir, pintar, artesanear o solamente divagar fortalece la atención y permite el descanso que necesita nuestra mente (Smart, 2014), para poder luego estar nuevamente con otras personas, sin depender de ellos, sino apreciando su presencia con gratitud.    

Referencias

Blachnio, A., & Aneta, P. (2018). Be Aware! If you start using facebook problematically you will feel lonely: Phubbing, Loneliness, Self-esteem and Facebook Intrusion. A Cross-Sectional Study. Sage Journals, 270-278.

Gergen, K. (2006). El yo saturado. Barcelona: Paidós Surcos.

Goleman, D. (2006). Inteligencia Social. Editorial Kairos.

Jung-Hyun, K. (2021). Getting even lonelier? Psychological Well-Being and Problematic use of media in the over-connected society. En R. Coplan, J. Bowker, & L. Nelson, The Handbook of Solitude (págs. 240-253). South Korea: John Wiley & Sons.

Muñoz, G. (2010). Las Redes Sociales:¿fórmula mediática contra la soledad y el aburrimiento? Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 51-64.

Smart, A. (2014). El arte y la ciencia de no hacer nada. Madrid: Clave Intelectual.

Puede que también te guste

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *